viernes, 28 de marzo de 2008

"Codeandome" y "Poteandome" con la High.....


Ya de regreso a Texas, donde lo único que me esperaba en "casa" eran los videos acumulados de Magaly Teve en mi cuenta de Youtube, permanecía sentada en el avión mientras la aeromoza cerraba y abría religiosa y asiduamente la cortinita que nos separaba a nosotros: "la plebe populachera" de los barón-dandy de primera clase. Este tema siempre me ha parecido uno de esos enigmas indescifrables de la vida desde niña , porque al final es el mismo avión no? los mismos estornudos, alientos acumulados, las mismas demoras en los aeropuertos y si nos caemos nos caemos todos caracho! tons que? en fiiiiiiiiiiiin....
Yo en mi afán de olfatear y hacer mi pesquisa rutinaria para descubrir un poquito mas cada vez el secreteo eterno de el mundete de primera clase para cuando sea rica y célebre, siempre uso el baño de la aristocracia aérea fingiendo confusión y/o demencia de artista para codearme o mejor dicho "potearme" con la high del aire.
Ese avión era Los Ángeles-Dallas y se demoró tanto en llegar que ya era la hora de tomar mi conexión Dallas-Lubbock y seguiamos sin salir de la nave, por fin salimos, subí en dos trencitos angustiosísimos, con gringos que se cedían el asiento una y otra vez los unos a los otros , y yo les quería decir : ya siéntense nomás cariiiiiiiijo! o sino yo me echo en todos los asientos a la vez para evitarles conflicto! Se me va el avión por dárnoslas de civilizados!
Corrí, corrí y corrí empujando a quien se atravesara en mi camino, enterrado ya el odioso "sorry" y sacando a flor de piel toda mi cancha gamarrera para cruzar las pistas en época navideña, y así poder llegar a mi sala de espera en la que ya nadie me esperaba....pregunté a la persona que estaba en el mostrador, era un hindú (nooooooooo!!!!) con un acento detestable e ininteligible para darme instrucciones de que habían cambiado la sala de espera a el otro extremo de el aeropuerto ,corrí mas , tome un trencito esta vez ya con desespero.Un gringo con exactamente mi mismo problema corría pero en cámara lenta y me hablaba un montón, hasta me dijo su nombre y me quiso dar la mano, yo seguí corriendo sentía que me moría con el peso de la maleta en la mano, pero tenia que seguir, llegué ya iban a cerrar ,corrí mas ,sentía que me moría en la vida real y en la novela también , llegué, entré a el avión, todos me odiaban por tardona , yo los amaba por esperarme, no les intereso mi amor, me senté y sentí que me moría, mas en serio que nunca me moría , me ardía el pecho, los continuaba amando por esperarme y pensaba si en el hospital llegando me dejarían hacer una llamada internacional gratis para avisar mi deceso a Perú, luego dudé hasta si llegaria hasta a el hospital y me pareció triste, tristisimo morir sin que nadie me conociera sino por "la tardona de la clase populachera" y encima en un vuelo domestico, que poco glamour post-mortem me dije, mientras decidía si morirme antes o después del despegue. Que será mejor? Que será mejor?....
Decidí darme 10 minutos para decidir si iba a vivir o morir de una vez por todas en ese asiento de avión, y es que diez minutos me parecían pertinentes porque una misma no se puede estar prolongando las angustias ni a sí misma, no hay dereeeecho! Tenía que saber a que atenerme, me persigné, la gorda del costado (de esas gordas felices por nada y por siempre) me hablaba en inglés, yo rezaba en español, y adelante un gringo gritaba a su mujer en Alemán . Pasaron 10 minutos, viví...decidí darme 10 más para el repechaje y el poshacasho, pasaron 10 minutos mas, viví otra vez, ya esa era buena seña.....
Al llegar a Lubbock me dió mucha ternura ver el aeropuerto totalmente apagado porque ya era la terrible hora de las 9 de la noche señores! Todas las salas de espera apagadas, los poquitos restaurantes, el único carrito de Starbucks cerrado, oleado y sacramentado , prácticamente tapiado debido a lo avanzado de la hora, habráse visto ya eran casi las 9:05pm! pensé en los enormes aeropuertos que nunca jamás cierran y me enterneció aún mas ver la única faja de maletas funcionando, entré al baño y estaba limpio limpito , me sentí un poquitito (sólo un poquitito) en casa cuando llamé a la única compañía de taxis y llegaron en 3 minutos. Desafortunadamente ese sentimiento desapareció por completo cuando el taxista me preguntó si a donde yo vivía era donde habían ocurrido los asesinatos de hace una semana....

3 comentarios:

El Frankie dijo...

Se ve que pasas mucho tiempo en aviones. Lo que es peor que viajar en combi!

Al menos aquí tienes la ventaja de la ventana, en cambio allá, solo el a/c que se recicla constantemente enviando los gérmenes de la high a la de la low y viceversa xD

Raulín Raulón... dijo...

Después de Caracas y de leer sobre Lubbock, puedo parafrasear a Gastón cuando dice "Definitvamente, el Perú es el paraíso".

Es algo similar cuando se llega a algun sitio a las 5 de la mañana u horas aledañas, ves a toda la gente como si recién se levantara, con ese semblante a desayuno que a todos nos recuerda un toque la cocina materna.

Eso srá un misterio para mí, ¿qué gracia diferente tiene la primera respecto de turista en un viaje nacional? La respuesta creo que salía en Los Simpson y en La vida moderna de Rocko.

Armando_DE dijo...

Para el Frankie: Viajar en Combi es lo maximo!!!!!! ...

Bueno flaca por lo menos llegaste a "casa" no??? asi sea el lugar d los asesinos , q importa , c nota q la pasaste d pm , y a ver cuando t das una vuelta por Oklahoma churra besos ...

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