miércoles, 26 de marzo de 2008

Choritos a la Calata y a la Calatita en Los Angeles.


En los Angeles la vida es mas sabrosa, sobretodo por el mar y la compañía de Michelle mi gran amiga de aventuras nacionales e internacionales y su gran conocimiento de esta enorme e indomable ciudad. Ciudad que durante muchos momentos me parecía Lima, no la horrible, Lima la linda e idealizada en la mente de todo Perucho lejos de el nido. Juraría que estaba en el parque de el faro de Miraflores cuando estaba en la playa de Santa Mónica ,era el mar, los malecones, las playas, los muelles, la gente caminando de un lado a otro totalmente viva y con ganas de comerse a el mundo, feliz, libre, bronceada y sin saber lo enorme y felizmente abrumador que es tener a el mar cerca y verlo, olerlo, respirarlo, vivirlo, bañarse, tomarselo,comerselo.
Creo que he tenido demasiado tiempo lejos de el mar , así como una larga y tensa abstinencia en lo que se refiere a el bitute Peruano, así que Michelle decidió llevarme a un restaurante Perucho, llenecito de compatriotas en voluntario exilio. En el restaurante hasta poster amarillento de Machu picchu había, lo único que no era Peruano era el dueño y los mozos, que aparentemente jamás en su vida habían escuchado de ningún platillo peruano, y fué ahí donde me dí cuenta de lo complicado que podía ser para una persona deletrear huacatay, chanfainita, champus ó mazamorra de cochino.
Nos sentamos en una mesa con dos conciudadanas y una Mexicana que hablaba como Española y que cuando se reía me daban miedo sus dientes y su cara, ella creía que era sexy , pero yo no y el mozo si.
Después de mucho esperar llegó el mozo buenmozo de Venezuela y le pedimos unos “choritos a la chalaca” …el dijo ¿qué? se lo repetimos y el dijo ¿qué?, se lo re-repetimos y el dijo ¿qué?, entonces en lugar de impacientarnos, decidimos entrarle a la chacota a el vicio y a la mofa y le deletreamos “choros a la calata” ó a la “calatita” , el mozo solí­cito y cortéz ,hizo caso y luego lo gritó la orden en voz varonil, severa y autoritaria en la cocina , mientras que los cocineros Peruanos se desternillaban de la risa y nos miraban con un aire de complicidad donde el indó mito inca decidió morir. El mozalvete caribeño regresó a la mesa derrotado entre tanto vocabulario regional y risas ingas; le pedimos Huacatay, entendió milagrosamente y llego con la noticia de que se parecía a la "guasacaca” de su tierra, una especie de ají Venezolano, con un nombre bastante “peculiar” por decir lo menos, le dijimos que no hable esas cosas, que estábamos comiendo, no entendió, no nos importó, nos devoramos todo en un suspiro.
Después de un ceviche y un lomo saltado como Dios manda pero con precios en dólares, el mozo buenmozo trajo le cuenta y un papelito con su teléfono ,se lo entrego a la Mexicana que hablaba como Española ella rió y a mi me volvieron a dar miedo sus dientes....

5 comentarios:

Petisita dijo...

:)
en Texas no hay restaurantes peruanos! wow, por suerte por aqui hay varios y son bastante buenos.
Y el dueño del restaurante de donde era?
Asi que al mozo venezolano le gustaron os dientes de tu amiga...o quizas fue su acento español ;D

El Chepis dijo...

Es un lío eso de ser peruano y vivir en el extranjero, no?

Especialmente porque muchos tienen la costumbre de poner a todos los latinos en un solo saco y sanseacabó!

Estoy completamente seguro que si algo extrañaría del Peru aparte de mi familia, sería su comida.

Gracias por la visita.

Raulín Raulón... dijo...

Venezolano con hambre come lo que sea, incluso marisquitos a la calata.

Lomo Saltado, mmmmm, delicioso.

Armando_DE dijo...

Grrrrrrr m llega aca en tulsa tp hay restaurantes peruchos , hace tiempo q no pruebo un buen ceviche ..

Jorge dijo...

hay estos nostálgicos!!!

El que se va sin q lo botan vuelve sin q lo llamen!!!